La vez pasada platicaba sobre el control, quién lo ejerce y cómo lo ejerce sobre nosotros.
Hoy quiero platicar sobre nuestro auto-control, al menos para mi es un tormento! No sé decir basta al menos cuando como o compro, por eso termino enferma del estomago o endeudada :) , malos hábitos que trato de eliminar en mi día a día. O cuando van a una fiesta y decimos la última y nos vamos... tres horas más tarde seguimos en la fiesta, solo para darnos cuenta que en 3 horas debemos ir al trabajo, la diversión es genial, pero nuestras responsabilidades lo son también.
Hace algunas semanas comencé una rutina de ejercicio, aunque de repente me vence la flojera, voy poco a poco superando mis propios retos aunque sean pequeños no importa, me motivan para salir adelante. Comenzó con unos tenis, voy en una caminadora, que me sale más barato que pagar el gimnasio.
De algo estoy segura no importa lo que hagas, ya sea trabajo o ejercicio el principio es el mismo: “Que te guste” imagínate levantarte cada día para algo que no te gusta, quizás por ello muchos odian los lunes.
Yo sé que probablemente es el día más pesado de la semana pero sí tu actividad te hace feliz o tienes un incentivo para el final del lunes, te aseguro que tú día será mucho más fácil. Proponte ir al cine, ver a tu pareja, practicar algún deporte, ver a tus amigos, algo que haga especial ese día tan difícil que puede ser el lunes u otro día de la semana que para ti sea muy pesado.
El auto-control lo entendemos como reprimirnos, no es necesariamente así, creo que depende de tener más seguridad en nuestras decisiones.
Todos deseamos tener una mejor calidad de vida, en nuestra familia y sociedad ¿Porqué no iniciamos por mejorar nuestro cuerpo?
También la fruta y verdura pueden ser deliciosas, no solo los tacos y garnachas (que en lo personal me encantan).
Cambiando un poco de nuestra alimentación y nuestros hábitos del día podemos mejorar nosotros mismos y nuestro entorno.