lunes, 10 de enero de 2011

Gran almacén vs Consumidor

Ahora les platicaré de mi experiencia como cliente, el día de la venta nocturna de la cadena departamental Liverpool creí tener una excelente oportunidad para aprovechar la promoción a meses sin intereses y la bonificación para los regalos de navidad, decidí aventurarme al mar de gente que esas ventas suelen tener, tratando de matar dos pájaros de un tiro.
Llegado el día fui muy lista (según), yo sabía justo lo que quería comprar, después de hacer mil cuentas, reducir mi gasto semanal y hasta los cigarros, lo decidí una laptop era lo más indicado, así que todo era cuestión de llegar, pagar y vámonos.  Primero 30 min. para encontrar lugar de estacionamiento en Perisur, 15 min. para llegar a la zona de cómputo, 5 min. para que me dieran un papelito con el cual pagaría mi laptop, 15 min. para pagar, mientras era aplastada por la gente que iba y venía, yo como los machos aguantando por querer tener mi laptop.
Para mí es una cuestión de trabajo, pero pues ¿Quién se resiste a una lap nueva?
Todo ese tiempo y justo al terminar de firmar, pregunto
-¿Dónde está el equipo?
-“Es que sabe que Srita. las computadoras tienen un tiempo de entrega de 3 a 4 semanas” –Queeeeeeeeeeeeeee!!!! Casi la mato, cuando le dije… -Porque nadie me comento eso, mejor cancéleme el cargo.
 -Es que el sistema está muy cargado y ahorita nos podemos hacer cancelaciones pero en 3 o máximo 4 semanas es seguro que usted tenga su computadora.
-¿Seguros? La necesito antes de fin de año
-Si, es más yo le llamo en la semana y le confirmo el día o la fecha aproximada de entrega.
-Ok
Deje mis datos y salí a comprar los regalitos de navidad con mi monedero electrónico.
Paso una semana y dos semanas y nada. Llamé en repetidas ocasiones a la tienda y la vendedora nunca se encontró, me dejaron al menos dos veces abandonada en el teléfono en espera de un vendedor, ya que resulta algunos son promotores y no tienen ni idea de lo que pasa allí. El trabajo me había impedido desplazarme a la tienda, así que después de varias desilusiones por su atención vía telefónica, me dedique a esperar 4 semanas exactamente para ir a la tienda a reclamar el equipo. El día había llegado y yo tenía la premisa de regresar con mi equipo o con mi dinero.
Cinco personas para el área de cómputo y todos amontonados en una PC jugando carreritas. Por fin una señorita se da cuenta de mi presencia y se acerca a mi… Le pregunto por mi equipo, le doy mi ticket y se lo da a otro y ese busca a otro, que termina con el chavo de la mini MacStore que tienen allí. Eso sin que nadie me dijera absolutamente nada, un “Permítame”, “Déjeme ver”, NADA, absolutamente nada, todos huyeron.
Nadie me dijo nada y me quede allí sola esperando que alguien volviera y saben sí volvieron pero a jugar a la PC!!!



Cuando llego el chavo de Mac, ni pio quise decir!!!, al fin y al cabo yo nunca hable con él, lo peor es que él la pagaría, terminé molesta por la mala atención, me fui de allí.
Eso sí no pienso regresar a Liverpool, poco compro allí pero definitivamente su competencia al otro lado de la plaza tiene mucho más que ofrecer en cuanto a marcas y  servicio al cliente.

viernes, 7 de enero de 2011

Consumidor vs Emprendedor


Iniciar un negocio no es fácil, requiere primeramente una gran decisión, arriesgarlo todo y enfrentarte al mundo real.
Cuando eres empleado la vida es fácil, sí no me crees pregúntale a cualquiera que ha tomado la decisión de “ser libre”. Un empleado tiene un horario, cumple justo con lo que le toca y al llegar a casa se olvida de la oficina. Bueno no tan fácil, a veces nos llevamos algunos pendientes a casa, es cierto. Pero el ser tú, el jefe, el que carga con todo el peso no siempre es muy agradable.
Te preocupan los sueldos del personal, los gastos que te permiten seguir trabajando, la renta de la oficina, conseguir clientes, dar un buen servicio, asegurarte de que la gente cumpla su trabajo y el cliente quede satisfecho, eso y unas pequeñas cosas más ¿Se ve fácil, no?
Claro esa es la parte sencilla. La parte horrorosa llega al enfrentarte a los clientes “tenebrosos”, esos que se quejan de todo, por más que intentas satisfacerlos siempre tiene una nueva queja. Los “tenebrosos” como les llamo yo, pueden ser un peligro para un emprendedor cuando este comienza el largo camino de iniciar un negocio, toparte con ellos te puede hacer perder la autoestima y orillarte a saltar del barco. En lo personal me he topado con muchos, la mayoría he logrado sortearlos, pero algunos no me han dejado bien librada.
Ante ellos sonrío, porque el cliente siempre tiene la razón (prrrrrrr error!!!!), pero por dentro me muero por gritarles!!!, a veces ellos se equivocan, a veces soy yo la errada, lo importante es mantenerte firme. Darle al cliente la oportunidad de explicar su insatisfacción y tratar de enmendar la mala experiencia del consumidor. Pero cuidado, no te dejes pisotear, la mayoría de la gente cree que al ofrecerles un servicio o producto, te conviertes en esclavo de sus deseos y ohhhh!!! Sorpresa!!! No es así tú como proveedor, también puedes limitar tus responsabilidades.
La atención al cliente es lo primero, un cliente feliz regresa y trae muchos clientes consigo por eso yo simplemente sonrío y mientras pienso en mi lugar feliz.