viernes, 7 de enero de 2011

Consumidor vs Emprendedor


Iniciar un negocio no es fácil, requiere primeramente una gran decisión, arriesgarlo todo y enfrentarte al mundo real.
Cuando eres empleado la vida es fácil, sí no me crees pregúntale a cualquiera que ha tomado la decisión de “ser libre”. Un empleado tiene un horario, cumple justo con lo que le toca y al llegar a casa se olvida de la oficina. Bueno no tan fácil, a veces nos llevamos algunos pendientes a casa, es cierto. Pero el ser tú, el jefe, el que carga con todo el peso no siempre es muy agradable.
Te preocupan los sueldos del personal, los gastos que te permiten seguir trabajando, la renta de la oficina, conseguir clientes, dar un buen servicio, asegurarte de que la gente cumpla su trabajo y el cliente quede satisfecho, eso y unas pequeñas cosas más ¿Se ve fácil, no?
Claro esa es la parte sencilla. La parte horrorosa llega al enfrentarte a los clientes “tenebrosos”, esos que se quejan de todo, por más que intentas satisfacerlos siempre tiene una nueva queja. Los “tenebrosos” como les llamo yo, pueden ser un peligro para un emprendedor cuando este comienza el largo camino de iniciar un negocio, toparte con ellos te puede hacer perder la autoestima y orillarte a saltar del barco. En lo personal me he topado con muchos, la mayoría he logrado sortearlos, pero algunos no me han dejado bien librada.
Ante ellos sonrío, porque el cliente siempre tiene la razón (prrrrrrr error!!!!), pero por dentro me muero por gritarles!!!, a veces ellos se equivocan, a veces soy yo la errada, lo importante es mantenerte firme. Darle al cliente la oportunidad de explicar su insatisfacción y tratar de enmendar la mala experiencia del consumidor. Pero cuidado, no te dejes pisotear, la mayoría de la gente cree que al ofrecerles un servicio o producto, te conviertes en esclavo de sus deseos y ohhhh!!! Sorpresa!!! No es así tú como proveedor, también puedes limitar tus responsabilidades.
La atención al cliente es lo primero, un cliente feliz regresa y trae muchos clientes consigo por eso yo simplemente sonrío y mientras pienso en mi lugar feliz.


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