martes, 23 de noviembre de 2010

La caída del imperio

Todas las mujeres somos en nuestro propio reino princesas y reinas según sea el caso, al menos en el mío así ha sido. Todos los reinos son a diferentes tamaños, hay quienes son reinas de Twitter o Facebook, princesas de la escuela secundaria, por dar unos ejemplos, imaginen el impero de las hijas de Peña Nieto, esas son princesas de primer mundo, pero la mera mera es "La Gaviota" ella es la reina del trono, jajaja.
Yo soy mas región 4 o sea princesa de la Primavera del  festival del Kinder (digo hay para todos los gustos). Todo esto es gracias y a causa de  nuestros padres, amorosos, tiernos y consentidores, el problema esta cuando en la vida real chocamos con otra princesa, ese enfrentamiento de egos puede destruir a todos los reinos, atravesar las murallas más fuertes y regresarnos a la edad media; te vale madres el mundo, tu voluntad debe ser cumplida y hay de aquél que ose contrariar tus ordenes, pues podría terminar en la horca o en la marquesa. Las amigas "princesas" lo son, siempre y cuando tengan gustos y opiniones en común sí no ya valió el asunto.
Ok ok, ya es suficiente, les platico esto porque yo me siento en mi casa una princesa, pero cuando salgo al mundo real me queda muy claro  que soy  igual a todas las demás, tengo que esperar a que se ponga el verde en el semáforo, esperar a que me cobren o respetar la fila en el banco. ¿Porqué hay señoras que se sienten con la libertad de hacer lo que se les da la gana?  ya sea en su Chevy estorbando en segunda fila  o ganarte el taxi en un día de lluvia y sonreír todavía con esa cara de estúpida.
Solo les recuerdo que son princesas en su casa, con sus papis, sus novios NO en la maldita vida real, donde me vale cacahuate que se te haya olvidado dar vuelta a la izquierda o que vayas a McDonalds y no quieras comer hamburguesas, no la frieguen hay gente esperando!!!.


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